El problema

El tiempo pasa volando. Que no se te vayan volando los clientes.

El expediente no viene ordenado, las resoluciones citan folios sin decir qué escrito son y cada plazo se calcula a mano, causa por causa. Basta un error para perder una oportunidad procesal o un cliente nuevo.

Un abogado tapado de papeles y causas

El problema tiene dos caras.

La vive el abogado

La cara del tiempo

Cada causa se mueve durante meses y cada movimiento hay que revisarlo y analizarlo a mano. La información está repartida entre la OJV, el correo, el Excel, la agenda y la carpeta, y controlar un plazo exige tener todo eso en orden.

La vive el socio

La cara económica

Basta un error en un plazo para perder una oportunidad procesal o un cliente nuevo. A un estudio, un plazo perdido le costó un cliente y una indemnización.

El tiempo es la causa; lo económico, la consecuencia.

En cada movimiento, alguien tiene que preguntarse lo mismo.

¿Quién debe actuar?
¿Qué está pendiente?
¿Qué opciones hay?
¿Cuánto plazo queda?

Hoy ese ciclo lo hace una persona, a mano, en cada causa. Y el expediente no viene ordenado: lo que el tribunal ordena no siempre es lo que ocurrió.

Lo que vimos en estudios reales.

+5 horasa la semana revisando causas a mano
200 causasal mismo tiempo para un abogado de la CAJ
1 plazo perdidole costó a un estudio un cliente y una indemnización

Por qué ahora

Los expedientes ya son digitales, la IA ya puede leerlos y el mercado legal está cambiando su forma de cobrar.

Así lo resuelve Lex Bombus.

Ver cómo funciona